sábado, 7 de marzo de 2009

Cómplices de un sagrado acto

Por Ileana Sifonte León

Fotos: Idael Varela Ferrer y Nohema Díaz

Un nacimiento representa el

principio de todo - es el milagro

del presente y la esperanza del futuro.

Las canas, como símbolos de experiencia, hace tiempo adornan sus cabellos. Incluso pudieran revelar las preocupaciones y tropiezos que encontraron en el camino de la Ginecobstetricia, profesión que escogieron al ser cautivados con la posibilidad de ayudar a traer al mundo a una criatura.

Conocidos por muchas generaciones de gestantes, los galenos avileños Ramón Riverón Rodríguez y Ángel Alberto de Armas Abrante, especialistas de primer y segundo grados, respectivamente, hacen del día a día una constante batalla por la vida en el hospital Doctor Antonio Luaces Iraola, de la provincia cubana de Ciego de Ávila.

“Este trabajo encierra mucho sacrificio, dedicación, y hasta valentía. Para ser un buen obstetra hay que saber adoptar decisiones rápidas y certeras, y ello lleva implícito una elevada capacitación,” comenta Riverón.

“En los primeros años, muchos tenían la idea de que las mujeres no podían desempeñar la labor, porque eran indecisas, pero la realidad ha demostrado que no es así y hoy contamos con siete especialistas y nueve residentes del género femenino.

Ramón Riverón Rodríguez

“La profesión tiene muchos momentos gratificantes y uno de ellos es convertirnos en abuelos, pues no son pocas las mujeres que atendimos años atrás y que hoy vienen para que les hagamos el parto a sus hijas.

“Esa es una de las principales recompensas, sin contar las ocasiones en que al encontrarnos en la calle, durante el ajetreo cotidiano, varias personas nos detienen para saludarnos o invitarnos al primer cumpleaños de su niño o niña.

“Siento que soy padre de tantos bebés, incluso de los que ayudé a nacer en los campamentos de refugiados del Frente Polisario, en pleno desierto de Sahara. Allí, encontrar una embarazada con seis gramos de hemoglobina era prácticamente un privilegio, por lo que había que tomar muchas precauciones para que el parto fuera exitoso.”

Se emociona mientras rememora alguna anécdota de su desempeño diario o la alegría que experimentan las familias ante la llegada de un nuevo integrante, mas la tristeza lo invade ante una de mis interrogantes. Sale del local con la intensión de no dejar escapar una lágrima en presencia nuestra, luego regresa y responde: “lo más duro es ver morir a una mujer sin poder evitarlo”.

Con este criterio también coincide su colega Ángel Alberto de Armas, participante en la lucha contra bandidos, que por más de 49 años ha tenido que enfrentar muchas situaciones complejas.

“Nunca podré olvidar aquella madre con quemaduras graves que vigilamos tantos días en el Hospital Nacional para cuando falleciera poder salvar su bebé, o la gestante que llegó muriendo al cuerpo de guardia del Calixto García y en la propia camilla logramos hacer la cesárea y asegurar la vida al niño.

“Fueron momentos difíciles. Durante los primeros años de la Revolución teníamos que atender una gran cantidad de parturientas solo con el apoyo de una comadrona. En aquella época en este hospital se efectuaban hasta 500 partos mensuales.

“Luego surgieron las enfermeras obstétricas, con un mayor nivel de preparación, las que garantizaron las primeras atenciones en los municipios, después se nos incorporó el médico postgraduado y más tarde acreditaron la institución como docente, lo que nos permitió contar con internos, residentes y especialistas.

“Actualmente disponemos de 26 ginecobstetras, quienes en el 2008 realizaron 2 700 partos. Estos tienen la responsabilidad de cubrir las diferentes áreas de esta disciplina médica en nuestro hospital y atender a los estudiantes.”

viernes, 6 de marzo de 2009

Marruecos se niega a descolonizar el Sahara Occidental

(Eddy Martin)

Entrevista con la Ministra de Enseñanza y Educación de la RASD

Juan Dufflar Amel

Diez y ocho años después del cese el fuego suscrito por Marruecos y el Frente POLISARIO en 1991, para implementar el programa de paz auspiciado por Naciones Unidas(ONU) y la Organización de la Unidad Africana (OUA) mediante la celebración de un referéndum de libre autodeterminación para el pueblo saharaui, el Sahara Occidental mantiene su condición de último enclave colonial en África.

Sobre la situación actual de este conflicto Mariam Malek, ministra de Enseñanza y Educación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), afirmó a Trabajadores que la obstinación de la monarquía marroquí en su afán de anexarse definitivamente ese territorio impiden una solución justa y pacífica de este caso, inscripto en el IV Comité de Descolonización de la ONU.

“Tras largos años de lucha contra el colonialismo español y la posterior ocupación de Marruecos y Mauritania la RASD aceptó ir a la mesa de negociaciones, la realización del plebiscito y la presencia de las fuerzas de la Misión de la ONU para el Sahara Occidental (MINURSO)”, apuntó.

“Hasta el presente, indicó, los distintos enviados especiales del secretario General de la ONU han fracasado en sus gestiones para implementar los acuerdos del programa de paz y el más destacado de ellos, el ex Secretario de Estado norteamericano, James

Baker, renunció a su misión por haber constatado que Marruecos, Estados Unidos y Francia no deseaban que ese proceso se cumpliera como estaba establecido”.

¿Cuál considera la causa fundamental de este estancamiento?

“Estimo que son dos: la primera, evitar que el pueblo saharaui opte sobre bases democráticas por ejercer su derecho a la autodeterminación, la segunda es el temor a que nuestra victoria obligue al retorno del ejército marroquí a sus predios, lo cual puede conducir, dada la situación interna en ese país, a un proceso de desestabilización y originar intentos de golpe de Estado, como los que tuvieron lugar en el pasado contra fallecido rey Hassan II.

“Maruecos es una base de gran prioridad en la región para los gobiernos de Washington y París, y es muy significativo que el anterior enviado especial de la ONU, el holandés Peter Van Walsum, es alienara con esos intereses y aseverara que el establecimiento de la RASD era inviable e irrealista, por lo que el FPOLISARIO manifestó pleno rechazo a sus gestiones.

“El actual secretario general de la ONU, Ban ki Moon, ha designado como su nuevo enviado especial al norteamericano Christopher Ross, quien está realizando un periplo por Marruecos, Mauritania, Argelia, la RASD (donde se entrevistará con su presidente Mohamed Abdelazis), París y Madrid, dos capitales que se han pronunciado a favor del proyecto de autonomía presentado por Rabat, que cierra las puertas a la independencia”.

¿Cuáles son lass expectativas del pueblo saharaui sobre esa misión?

El FPOLISARIO está abierto a las conversaciones con Marruecos, próximamente tendrá lugar la quinta ronda, pero no vamos a negociar por gusto o por tiempo indefinido.

“La población saharaui, nuestras familias en los territorios ocupados continúan siendo víctimas de la represión y las torturas por reclamar en forma pacífica el respeto a los derechos humanos y a la autodeterminación de su pueblo”.

¿En esas circunstancia cómo cumple su ministerio su alta misión?

“En lo que respecta a la educación en la RASD esta llega a varias regiones en las ciudades liberadas y a los campamentos de refugiados, aunque tenemos la dificultad que en algunos territorios la población es nómada y esto afecta la estabilidad de los escolares.

“En las zonas controladas por el POLISARIO todos los niños asisten a la escuela y nuestro Ministerio los asume desde temprana edad a fin de prepararlos para su vida escolar futura. A la escuela primaria asisten cinco años, y a la secundaría, tres, pero como carecemos de preuniversitarios y universidades los estudios superiores, exteriores deben realizarlos en el exterior, fundamentalmente en Argelia, Cuba y Bolivia.

“Lo correspondiente al aprendizaje de oficios para su formación laboral y para empleos en el sector público está ahora a cargo de un Instituto especializado que tiene esa responsabilidad y el cual es independiente del ministerio de Educación”.

¿Cómo valora la preparación que los jóvenes saharauis reciben en Cuba?

“En Cuba asumen los valores de la Revolución cubana, sus principios, su firmeza, y lógicamente tienen muy buenas oportunidades para los estudios superiores y en las materias de ciencia y este país representa para ellos un medio educacional muy favorable, porque cómo llegan muy pequeños se les educa también en la preservación de la cultura y las tradiciones saharauis, lo que les permite, cuando llegan a la Patria, reincorporarse más fácilmente a la sociedad y trabajar muy seria y eficientemente.

“Para los pueblos que luchamos por la libertad, la justicia social y la paz, Cuba es ejemplo y estímulo permanente, y es inhumano que este sometida desde hace muchos años por Estados Unidos a un cruel e injustificado bloqueo económico, comercial y financiero, por el sólo hecho de haber ejercido el derecho a determinar su propio sistema social, sin injerencia imperialista de ningún tipo”.

lunes, 2 de febrero de 2009

Presentación en Vitoria de "La música del siroco" del poeta saharaui Ali Salem Iselmu


El pasado miércoles 10 de diciembre el poeta saharaui Ali Salem Iselmu presentaba en Vitoria su poemario "La música del siroco", editado por Um Draiga Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón.
Ante un público entregado a la poesía de Ali Salem, presentaron al poeta El Mami Abeidi Presidente de la Asociación de Inmigrantes Saharauis en Vitoria; Enrique Gómez de Um Draiga, quienes ya han publicado dos libros de poesía saharaui de la Generación de la Amistad y se han convertido en uno de los principales apoyos de este grupo de escritores; y Conchi Moya, de Poemario por un Sahara Libre, quien ha escrito uno de los prólogos del libro.




La presentación estuvo organizada por la Asociación de Inmigrantes Saharauis en Euskadi y la Asociación de Amigos y Amigas de la RASD de Alava y contó con numeroso público, entre ellos muchos miembros de la comunidad saharaui en Vitoria. Además de la poesía de Ali Salem también se recitó algún poema en hasania, a petición de los asistentes. El público se interesó por aspectos de la cultura y poesía del Sahara, en especial un grupo de jóvenes estudiantes saharauis residentes en Vitoria, que siguieron con mucha atención el recital. Durante la presentación también se pudo disfrutar de una exposición de varios pintores saharauis.







La sombra de mi alma

Aun conservo el grato recuerdo cuando en 1998 en Rabuni yo y mis compañeros de la Generación de la Amistad nos reuníamos alrededor de la espuma de un té verde y empezábamos a hablar de Antonio Machado, de Nicolás Guillén, de Mario Benedetti y de otros tantos poetas de habla hispana, leíamos sus versos y luego cada uno de nosotros sacaba del bolsillo de su camisa un poema y empezábamos a analizar detalladamente cada palabra, cada punto, cada coma y cada sentimiento exiliado que nacía de la amargura o dulzura de aquella situación; así es como empezamos a dialogar con el siroco viento que traslada la arena del desierto de un lugar a otro ese mismo viento nos ha llevado a describir la crueldad y la humanidad de la arena del Sahara Occidental.

Cuando alguien se siente inspirado y es capaz de entender e interiorizar cada imagen o palabra que nace de su interioridad es capaz de crear un enorme castillo de esperanza, un castillo que tiene la fuerza del alma y late como el corazón cuando se siente sediento de libertad e imaginación, así es como nace La Música del Siroco que es el título del libro que vamos a presentar hoy aquí; este libro de poesía es un puñado de arena, mar y bosque, porque en él se reúnen los contrastes de la vida cuando viaja y vuelve como lo hace una ola de mar cuando abraza la arena.

En la soledad de una colina nace y muere la historia de una leyenda, esa leyenda no es más que la huella de un nómada que quiso volver a su tierra y confió su destino al viento convertido en siroco de esta forma quería abandonar su eterno exilio y volver a las llanuras en las que alguna vez corrió detrás de sus dromedarios en libertad, el hombre quería que su canto se apoderase de su cuerpo y con su cuerpo conquistar las dunas del desierto cuando danzan en libertad mirando la sombra de la tarde.

Este libro que ahora tengo en mis manos no es más que la verdad de mis ideas, de mis sueños, de mis convicciones como ser humano que cree ciegamente en la belleza como creación suprema para entender el mundo que nos rodea, que sería de nosotros sino somos capaces de transmitir belleza en medio del dolor y la dureza en eso consiste la historia de cada verso que baja de la cumbre de una montaña para dormir su infinito sueño en una interminable llanura de amor, bondad y justicia.

Esta es la historia de un dromedario que se perdió en el desierto cuando envenenaron el agua de su pozo, sin fuerzas y perseguido por sus verdugos subió encima sobre la cúspide de una montaña y decidió para siempre no bajar hasta ver caer del cielo las gotas de una nueva lluvia que le devolvió la verdadera fuerza que tiene La Música del Siroco, ese canto que de pequeño escuchó a su abuelo cantar cuando iba persiguiendo gacelas en medio de la inmensidad.

Un lagarto del desierto se hizo amigo de un caimán caribeño y juntos cruzaron un mar de dunas, un océano de agua y se abrazaron bajo la melodía de una profunda hoguera encendida de versos, imágenes y palabras; de las cenizas de esa hoguera nació La Música del Siroco.

Ali Salem Iselmu




"Niño del exilio, estudiante en Cuba, joven periodista en los campamentos y emigrante y poeta en España en estos últimos años.

El autor nació para la literatura en Cuba. La bella y exuberante isla inspiró a un joven Ali Salem a escribir, el choque del ocre desierto frente al verde furioso y el azul del Caribe le impulsó a seguir la senda de la poesía. Aquellos años, más de una década, empapados de la alegría, la música y la sonrisa de Cuba, la buena madrastra de acogida, marcaron la melodía de los poemas de Ali Salem. La vuelta a los campamentos y el reencuentro con sus raíces nómadas los llenaron del perfume del desierto. Por algo Ali Salem lleva dentro del alma “ser beduino y caribeño” como dicen sus versos.

Cuba, la condición de inmigrante, la guerra, la familia, el exilio, el amor, los olvidados, los campamentos, los amigos, sus compatriotas que resisten en las zonas ocupadas, todos son inspiración para los versos de Ali Salem Iselmu, que con enorme ternura y sentimiento, los evoca, recuerda, compadece y acompaña.

Pero es el Sahara, su tierra amada y añorada hasta el dolor, la verdadera protagonista de estos poemas. La madre, Gali, y el Sahara, presentes en todo momento a pesar de “la distancia que les separa”.

Como Emhammed uld Tolba convirtió en eterna la hermosura del Sahara en su Tierra de las colinas “las partículas de tu encarnada arena parecen oro”, o Chej Mohamed El Mami enamoraba a la bella Tiris con sus encendidos versos de amor a la tierra, o Badi Mohamed Salem, el más grande poeta saharaui vivo recuerda con nostalgia “nuestras acampadas en Ayuer, Tartag y allá otras hoy desiertas en Agzumal”, Ali Salem Iselmu canta a El Aaiun sublevado “En el barrio Maatala / orgullo saharaui / El Aaiun es rebelde, / es soberana / es libre”, a su península ausente, Dajla “Pequeña y blanca, / besas el mar / y resistes / eterna / el saqueo / de tus verdugos“, a la majestuosidad de la mítica Tiris “recuerda que existe una tierra sin amo y sin dueño, / espejo y alma de todo ser inocente“, en definitiva Ali Salem canta al Sahara “Decirles que la tierra no es de ellos / que la gente no es de ellos / que las piedras necesitan ser libres. / Decirles que el desierto solo conoce / a los nómadas dueños del sol y el viento”. El Sahara sin duda se siente afortunada por estos hijos suyos que no decaen ni dejan de amarla durante la larga espera". (Conchi Moya)

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Rafael Correa felicita al pueblo cubano por sus 50 años de Revolución

El Presidente de la República del Ecuador dedicó unas palabras de solidaridad a todo el pueblo cubano por sus 50 años de Revolución, que se cumplirán el próximo 1 de enero.
El Presidente de la República del Ecuador dedicó unas palabras de solidaridad a todo el pueblo cubano por sus 50 años de Revolución, que se cumplirán el próximo 1 de enero.

"A seguir adelante con esa Cuba soberana, Cuba libre", dijo Correa en su programa de radio el pasado sábado, realizado desde Puerto Chanduy, en la provincia costera de Santa Elena.

El triunfo revolucionario en la isla caribeña significó la ruptura más importante de las condiciones económicas y sociales de dominación que se ha dado en la historia de América Latina desde su independencia.

Tal vez lo único comparado con la Revolución cubana fueron las guerras de liberación en el siglo XIX.

Correa pidió al nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que levante el absurdo bloqueo económico que ha sufrido durante décadas la mayor de las Antillas.

"¿Qué país de América Latina resistiría con sólo tres meses de bloqueo de Estados Unidos? ", preguntó el Rafael, y contestó "Cuba ha resistido 50 años".

El mandatario presagió que la isla va a ser uno de los países más prósperos de América Latina cuando se levante ese bloqueo, debido a la tecnología, el talento humano y la cohesión social existente en ese territorio.

El Presidente ecuatoriano se despidió mandando un inmenso abrazo solidario a los hermanos cubanos y latinoamericanos.

INCREMENTO EL ICAP SU MISION SOLIDARIA EN EL CENTRO DE CUBA.


El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP, en Villa Clara recibió este año en su institución a casi dos mil amigos de Cuba que visitaron la provincia con el interés de conocer su realidad política y social además de los mas de mil 700 becarios extranjeros que atiende con sistematicidad. Audio

En el mes de julio se terminó la obra que durante ocho años se ejecutó en su sede, y eso le permitió en los últimos seis meses hospedar a 214 amigos de 10 países, entre ellos los integrantes de las Brigadas de Solidaridad Venceremos de Estados Unidos y Ernesto Che Guevara de Canadá.

Además, han recibido visitas de 1 900 personas a través de 16 brigadas, 35 grupos y siete delegaciones incluyendo dos visitas de diplomáticos de Sahara y Libia, así como a 13 viajeros independientes, la mayoría de los cuales llegaron al centro de la Isla interesados en conocer el Conjunto Escultórico Ernesto Che Guevara, donde reposan los restos del combatiente internacionalista.

Como parte de su contribución al movimiento de amistad y solidaridad, la Casa del ICAP en Villa Clara se ha convertido en el espacio preferido de los jóvenes extranjeros que estudian en los centros de enseñanza superior porque es el espacio para celebrar sus fechas patrias, desarrollar conversatorios, intercambios y otras actividades.

Para el 2009 se proponen fortalecer esos lazos y continuar el contacto con los graduados que se convierten en embajadores de la realidad cubana en sus países y constituyen elementos transformadores en la sociedad por un mundo mejor a partir de su experiencia en Cuba.

Otro propósito del ICAP es lograr la superación constante de sus colaboradores y trabajadores para transmitir mensajes veraces y eficaces de la realidad cubana actual a quienes se interesan por acercarse a ella.

También aspiran a continuar estrechando sus vínculos con los amigos en el exterior que amplifican los valores de la Revolución y los que se encargan de dar a conocer y esclarecer la Causa de Los Cinco para exigir su regreso a la Patria.
Fuente María Teresa Valdés, de CMHW

martes, 30 de diciembre de 2008

Carta a una Revolución



Carta a una revolución:



Somos muchos los que hoy queremos unirnos para dejar nuestro sello personal, y mostrar nuestro agradecimiento, en nombre de nuestro pueblo, al heroico pueblo Cubano, en su 50ª aniversario de la obra de la Revolución Cubana.



Una Revolución dueña de su destino. En ella, son inseparables los ideales de la justicia social, de la dignidad humana, de la solidaridad, una obra gigantesca que diseñó José Martí y dirigida por los hombres y mujeres valientes y honrados, que jamás han defraudado a su pueblo en estos años de lucha heroica.



Esta revolución que ha resistido, en su defensa por los valores más justos y humanos, frente a este imperio, el gobierno de los Estados Unidos, ha sido gracias a la confianza del pueblo cubano depositada en sus líderes, bajo el mando del comandante Fidel Castro Ruiz, además del apoyo internacional y los simpatizantes de todos los pueblos del mundo, que sin duda alguna, sin este ejemplo de esta obra revolucionaria nuestro mundo hubiera sido diferente.



Miles son los mártires cubanos que han sacrificado su vida por esta obra y por la soberanía de Cuba. A miles de internacionalistas cubanos les llegó la hora definitiva bajo otros cielos del mundo, en defensa de los valores de esta revolución, la justicia, la cooperación y sobre todo la libertad y la soberanía de los pueblos.


Más de 45 mil estudiantes de todos los continentes, que se han formado y recibido asistencia sanitaria en Cuba, en estos años de revolución.




Compañeros y Compañeras:



Siempre estaremos a vuestro lado, en esta lucha por la justicia y la libertad, estaremos en el mismo camino hacia la victoria de nuestros pueblos hermanos, vuestra causa es nuestra, es de toda/o mujer y hombre que defiende la justicia, en cualquier parte del mundo.



Y en este lugar del mundo, en el desierto del Sahara Occidental, y desde los campamentos de refugiados saharauis, miles de jóvenes saharauis queremos manifestar nuestro agradecimiento a esta revolución.



Gracias por habernos iluminado nuestro camino hacia la libertad. Como dijo José Martí”ser culto es el único modo de ser libre”.




HASTA LA VICTORIA SIEMPRE:




http://elporvenirdelsahara.blogspot.com



Campamentos de refugiados saharauis

domingo, 7 de diciembre de 2008

De África a España, vía Cuba

Profesionales universitarios que hablan español representan otra cara de la emigración subsahariana
De África a España, vía Cuba
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Alumnos de la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde se graduó un millar de estudiantes africanos- Pablo Ibarra


El concepto "inmigrante subsahariano" trae a la cabeza de la mayoría de los españoles imágenes de pateras, vendedores ambulantes o jornaleros alojados en chabolas. Pero hay otro tipo de inmigrantes, que hablan español, tienen estudios y, en muchos casos, ocupan puestos cualificados. Llegaron a España en avión, en tren o como turistas y no sufrieron las dificultades de comunicación de sus compatriotas. Son algunos de los más de 35.000 africanos que se han educado en Cuba en las últimas cuatro décadas.

Muchos llegaron a la isla siendo niños. Otros eran adolescentes. Había también jóvenes con cierta formación académica que sus Gobiernos enviaban a especializarse. Estudiaron becados en escuelas y universidades cubanas que eran verdaderas torres de Babel. Había nicaragüenses, vietnamitas, afganos... miles de jóvenes del Tercer Mundo estudiando juntos y, sobre todo, de África. Terminados sus estudios, muchos regresaron a países, donde reina el desempleo o que son periódicamente pasto de las hambrunas o de la guerra. Y no pocos decidieron emigrar.

Es el caso del congoleño Pacôme Mabiala, que encontró su país en guerra tras terminar su carrera de Agronomía, o de Moussa Ki, ingeniero de Telecomunicaciones nacido en Burkina Faso. "Salí por mi madre. El sistema está muy bien, pero no te permite ayudar a nadie, sólo da para ti".

En diciembre de 1985, Cuba sufrió el azote del huracán Kate. El ojo del ciclón pasó justo por el corazón de La Habana. En la residencia de estudiantes de 12 y Malecón, en el barrio del Vedado, vivían en aquel momento 1.500 jóvenes, la mitad de ellos extranjeros becados gratuitamente por el Gobierno cubano. Había muchos latinoamericanos, pero también africanos, palestinos y asiáticos. Cuando empezó la destrucción en el edificio, en medio del pánico general a un estudiante surafricano llamado Makusa le dio un ataque de risa. Requerido por los cubanos, Makusa se explicó: "Aquí, ciclones, igual para blancos que para negros; en mi país, fusilamientos, y sólo para negros".

Makusa era miembro del Congreso Nacional Africano (ANC) y estaba estudiando Historia en la Universidad de La Habana. Se graduó con notas brillantes. En 12 y Malecón había pocos estudiantes surafricanos, pero muchos de Namibia, país por aquel entonces ocupado por las tropas del Ejército de Pretoria. Años después, desaparecido el régimen del apartheid, muchos de aquellos jóvenes regresaron a La Habana como altos funcionarios de su Gobierno o como profesionales cualificados en misión de negocios.

Para Cuba, la cooperación en la esfera educativa era una forma de apoyar a los países del Tercer Mundo en sus esfuerzos de independencia y para garantizar el desarrollo de las jóvenes naciones. Era el principio general, pero en África es donde la isla echó el resto como aporte importante al proceso de descolonización. Del total de 46.000 estudiantes extranjeros graduados en Cuba desde 1961 (en los niveles básico, medio y superior) más del 70%, unos 35.000, proceden del continente africano. Otros 2.400 estudian actualmente en las universidades cubanas, un millar de ellos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

La ayuda brindada por Cuba a estos países, en algunos casos, es espectacular. En un reciente viaje a La Habana, el ministro de Enseñanza y Educación de la República Árabe Saharaui Democrática, Bachir Mustafá Sabed, reveló que en tres décadas 2.000 estudiantes se han graduado en las universidades cubanas e igual cantidad se han titulado como técnicos. La cifra, dijo Sabed, contrasta con las dos personas que pudieron terminar la universidad durante los 100 años de dominación del colonialismo español en el entonces Sáhara Occidental.

En 12 y Malecón y en otras residencias del país, la mayoría de los estudiantes africanos dejaron buenos recuerdos. En general, eran gente con ganas de superarse y vencían las grandes lagunas que traían de sus países con voluntad y esfuerzo. Algunos, como Makusa, resultaron ser verdaderos genios. Se formaban en Cuba para contribuir al desarrollo de su país, pero muchos no pudieron aguantar el panorama que encontraron a su regreso y decidieron emigrar. Son los africubanos que hoy uno encuentra por los países del Primer Mundo. Están preparados. Son listos. Hablan español perfectamente y bromean en cubano. Sólo esperan que pase cerca de ellos la oportunidad para atraparla.

Ki, de 35 años, llegó a la isla con 13 y se considera "burkinabe y cubano, aunque no tengo ningún documento que ponga 'nacionalidad de Cuba", pero, "como dice José Martí, cubano no es el que haya nacido allí, sino el que la quiera y la defienda". "Mantengo toda la cultura de Burkina y de África en general y he ganado cosas de Cuba y de España. Creo que he sabido aprender lo bueno de cada país, de cada continente, y tengo una visión global". Sin embargo, lo que no pudo mantener fue su lengua materna, el samo, dialecto de la provincia burkinabe de Tougan, porque en los 13 años que pasó en Cuba sólo pudo viajar una vez a su país. "Son más de 20 años sin hablar el samo, y como es un dialecto, no hay libros. Sólo recuerdo algunas frases". Cuando visita a su familia, necesita que alguien le traduzca para hablar con su madre.

Ki estudió en Cuba ingeniería de Telecomunicaciones, después hizo un máster de dos años en Telemática, y obtuvo una beca para realizar el doctorado en la isla. Pero decidió emigrar para ayudar a su familia. "Dudé hasta el último momento", explica Ki, que para viajar a España aprovechó el año 2000 el billete de avión que debía devolverle a Cuba para seguir estudiando. Hacía escala en París, pero no tomó el segundo avión y viajó en tren hasta Barcelona, donde pasó la frontera gracias al visado de tránsito.

Tras alojarse unos días en casa de dos compatriotas en Barcelona y Madrid, Ki solicitó el asilo político. Vivió tres meses en un albergue de Cruz Roja en Madrid y colaboró con la ONG Karibu, Amigos del Pueblo Africano dando clases de informática. "Para Karibu, en cierta forma, los que veníamos de Cuba no éramos africanos al cien por cien. "Ustedes hablan español, búsquense la vida", nos decían. Así que no me pagaban el abono de transporte, como a los demás africanos a los que les daba clase".

Mientras esperaba la resolución de su petición de asilo, el Gobierno de José María Aznar abrió un proceso de regularización. "Después de casi un año, me denegaron el asilo por falta de pruebas y, al mismo tiempo, me concedieron el permiso de residencia y trabajo" dentro del proceso de regularización.

Ki trabaja desde hace años en una multinacional española con proyectos en África y acaba de mudarse a Ciudad Real, donde espera su primera hija junto a su pareja española. Además, dirige un proyecto para reciclar materiales de Europa para llevar a África y crear puestos de trabajo allí, inicialmente en Costa de Marfil y Burkina Faso (www.europegoodbye.com).

La llegada de Ki a Cuba fue fruto de un acuerdo entre el país caribeño y Burkina Faso, entonces gobernado por Thomas Sankara, también llamado el Che negro. Sankara fue asesinado un año después, en octubre de 1987.

Pacôme Mabiala, de 36 años, llegó a Cuba desde su Brazzaville natal a los 14, gracias a un acuerdo entre los Gobiernos de Cuba y Congo. Cada tres años viajaba de vacaciones a su tierra, lo que impidió que, como le ocurrió a Ki, perdiera su lengua materna. Además de español, habla francés, quicongo y linegala. Llegó a España en el año 2000 y recibió asilo debido al conflicto bélico en su país. "Al tener superada la barrera más grande, el idioma, todo fue más fácil que para otros". Una ONG le ayudó a solicitar el asilo y tras un tiempo en un Centro de Asilo al Refugiado (CAR) en Vallecas, trabajó en la recogida de la fresa en Huelva.

Tras varios años pensando en ir a Francia, Pacôme ha echado raíces en España, donde ha formado una familia en Ontígola (Toledo) junto a Rosa, asturiana, y su hija, Judith, aún un bebé, a la que quiere llevar a Congo de vacaciones cada tres años para que mantenga los vínculos con la tierra de su padre. "Mi hija hablará español, francés y quicongo", dice orgulloso.

Mabiala no ha podido convalidar aún su título de ingeniero agrónomo en España, porque "tendría que hacer un examen de conjunto y no puedo dejar de trabajar para estudiar", pero, tras hacer cursos de poda y paisajismo, trabaja en una empresa de jardinería. "Hago desde la planificación hasta la ejecución de los jardines", la mayoría de ellos públicos. Espera poder montar algún día su propia empresa. También le gustaría participar en un proyecto en su país. "De tener los medios, haría una plantación de bananas y hortalizas a gran escala". Pero ahora su país "no ofrece oportunidades, no hay trabajo. El 90% de mis amigos de Cuba están desempleados en Congo. Sólo trabajan los médicos".

Precisamente, muchos médicos africanos formados en Cuba han acabado en España, como el etíope Nesa. Nesa, que trabaja en una clínica privada de Madrid, llegó a Cuba con 18 años para estudiar la carrera. "Hace 20 años era un mundo bipolar", dividido entre países capitalistas y comunistas, explica. "El que ha vivido en los dos sistemas conoce los defectos y las ventajas de cada uno". Nesa cree que para los países pobres es mejor el sistema socialista, en el que "todo el mundo tiene derecho a la educación". Este médico etíope mantiene los vínculos con su país, al que viaja "todos los años, porque puedo permitírmelo. Allí veo de cerca el dolor de la población". Le gustaría ayudar a cambiar las cosas en su tierra. "Nunca es fácil, pero siempre se intenta. Veo que con cosas muy sencillas se puede cambiar el sitio donde vivo". Después de ocho años en España y sus años de estudios en Cuba, Nesa sigue refiriéndose así a Etiopía.

No todo son historias de éxito. El burkinabe Augustin Chanvoedoo, de 44 años, y licenciado en Técnicas de Planificación (Economía) con un expediente académico brillante, no ha conseguido hacerse hueco. "Cuando terminé de homologar mi título estaba muy interesado en conseguir un trabajo acorde con mi formación", explica. Hizo cursos para mantenerse al día, envió currículos, hizo entrevistas, pero sin éxito. "Muchas veces me decían que buscaban a alguien más joven. ¿Qué culpa tengo yo de no tener 20 años?", dice Chanvoedoo.

Casado con una ecuatoguineana a la que conoció en Cuba, llegó a España como turista en 1999 tras intentar varias veces conseguir una beca de cooperación española, alentado por el ejemplo de un compatriota que llegó a España en 1995 para estudiar el doctorado en Mecánica de Fluidos y ahora es profesor en la Universidad de Zaragoza.

Pero le denegaron la solicitud. "No entendía que no me dieran la beca, después de haberme licenciado con un diploma de honor", y explica que sólo tras una segunda denegación se enteró de los motivos: en su país existen los estudios de doctorado para su licenciatura. "Ése ha sido mi mundo, pero ese vínculo se ha cortado aquí. Ahora trabajo en lo que salga", dice con tristeza.

El cuaderno y la azada

En 1969 se inauguraron en Cuba las primeras Escuelas Secundarias Básicas en el Campo (Esbec), por las que pasaron muchos estudiantes africanos. Se constituyeron tomando como base la idea de José Martí de que un niño debía "manejar por la mañana el cuaderno y por la tarde la azada".

Moussa Ki llegó con 13 años a uno de estos centros, situado en la Isla de la Juventud, en septiembre de 1985, dentro de un cupo de 150 alumnos de Burkina Faso becados para estudiar en Cuba.

El viaje en barco de La Habana a la Isla de la Juventud duró cinco horas, y desde la localidad costera Nueva Gerona se continuó en guaguas, porque la escuela estaba en el interior de la isla. "Fue un viaje interminable", recuerda Ki. "A la izquierda, campos de toronjas, a la derecha, campos de naranjas. En mitad de la nada, en el campo, la Esbec".

"El plan de educación cubano se basaba en el trabajo y en el estudio", explica. Se dividía la escuela en dos grupos. Tras el desayuno, a las siete de la mañana comenzaban las clases, para uno de los grupos, y el trabajo agrícola, para el otro. Tras el almuerzo se cambiaban los roles. Todavía quedaba tiempo por la tarde para el "autoestudio" y el deporte.