viernes, 18 de noviembre de 2011

Las mujeres saharauis también con Los Cinco

Unión Nacional de Mujeres Saharauis - Cubainformación.- Nosotras las mujeres Saharawis nos hemos reunido hoy, día 5 de noviembre del 2011, en la Wilaya de Ausserd de nuestros campamentos de refugiados (campamentos de la dignidad) para unirnos a la campaña internacional que han convocado desde el pasado 12 de septiembre una plataforma de organizaciones internacionales, entre ellas, la Federación Internacional Demócrata de Mujeres (FIDM) de la que las mujeres Saharawis somos miembro.

Esta campaña tiene como objetivo visibilizar la causa de los cinco presos cubanos: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labadiño Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González LLort, y René Gonzalez Sehwerert; encarcelados injustamente en el estado de Florida de los Estados Unidos desde hace más de 13 años.

El 12 de septiembre de 1998 los cinco presos fueron detenidos y encarcelados durante 17 meses hasta que una sentencia injusta los vinculó a actividades terroristas contra su propio pueblo.
Queremos recordar que estos jóvenes estuvieron actuando para proteger tanto al pueblo cubano como al americano procurando información sobre actividades terroristas organizadas en suelo americano contra la seguridad y la estabilidad de Cuba, un estado que continúa luchando por su soberanía y su libertad.

saharaHasta ahora han sido más fuertes las posiciones políticas e ideológicas de los Estados Unidos que el respeto por la legalidad y que los esfuerzos de sus abogados por demostrar su inocencia. Estos jóvenes nunca hicieron daño a nadie ni atentaron contra la seguridad de los Estados Unidos ni de su pueblo. Por el contrario, se infiltraron en la filas de las organizaciones terroristas que operan en los Estados Unidos, con la única misión de prevenir sus acciones criminales contra el pueblo cubano e, incluso, contra el propio pueblo norteamericano.

Hoy las mujeres saharauis, que son madres, hermanas y esposas de 651 desaparecidos, entre ellos, 64 presos políticos, que son víctimas también de violaciones de sus derechos humanos y fundamentales, entienden el sufrimiento de las familias de estos presos cubanos y expresan su apoyo y solidaridad junto a todas las organizaciones internacionales y personas que ya los están apoyando, hasta conseguir la liberación y el retorno de los 5 presos a su país, Cuba, y hasta conseguir que regresen a sus familias en unas condiciones que les permitan vivir con paz y les dé la oportunidad de contribuir a la construcción de su país, Cuba y al progreso del pueblo Cubano.

Que viva la solidaridad entre los pueblos

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Che de la Intifada Saharaui, Ali Salem Tamek, enternecido con la Revolución Cubana.


El Porvenir del Sahara, tuvo el honor de entrevistar al líder de la intifada saharaui, Ali Salem Tamek, al terminar su visita realizada recientemente a Cuba.


                                         


¿Qué has aprendido en tu viaje a Cuba? 
En primer lugar, quiero aprovechar la ocasión para expresar mi profundo reconocimiento a todo el colectivo del porvenir del sahara, por el esfuerzo y el trabajo que llevan a cabo por difundir la labor que ha brindado históricamente,  y aun sigue brindando  la Revolución Cubana  a la causa saharaui.
Durante mi estadía  en Cuba, aprendí bastante, Los principios, la lucha por defender  la ideología y las convicciones,  el sacrificio por la determinación. Y lo más importante de todo, es su proyecto revolucionario, basado en el poder del pueblo y su unidad social, que son la garantía de su resistencia, además del papel  destacado que hizo la revolución Cubana en su aportación por la construcción  de lo valores humanos.







¿Que significa para ti, la revolución cubana? 
Esta revolución Significa para mí, un modelo revolucionario, que se basa en un conjunto de principios, y aún lucha por defenderlo, a pesar de las turbulencias y los cambios políticos que han acaecido en el mundo.
La revolución cubana, es una fuente importante de ideas para la revolución saharaui, y es una referencia y un ejemplo para mí.




¿La revolución cubana y la saharaui, comparten algo en común? 
El común denominador de ambas revoluciones, radica en la lucha por la libertad,  construir el hombre y la justicia. La razón de la nobleza de su lucha por la libertad y la soberanía es la máxima aspiración de los pueblos.





¿Antes de viajar, que sabias sobre este país? 
Antes de visitar a Cuba, todo lo que sabía, era sobre la revolución que erigió líderes de talla humana, Fidel Castro, el Che Guevara, y otros más. Y gracias a esta revolución que ha albergado y formado a miles de cuadros saharauis, en las distintas especialidades. Y ejemplo de ello que a día de hoy, muchos ejercen responsabilidades importantes en todas las instituciones saharauis. También, quiero destacar que en este viaje aprendí otras cosas, como el coraje y la resistencia del pueblo cubano. 






¿Qué mensaje quieres hacer al pueblo cubano?
Quiero hacer un reconocimiento  al heroico pueblo cubano, mi profundo  agradecimiento, a todo el pueblo cubano, a sus dirigentes por su apoyo incondicional a nuestra causa. Con Cuba estaré a su lado en su lucha, comparto también el dolor y la injusticia a la que esta sometido el pueblo cubano por parte del bloqueo imperialista. Mi solidaridad, les deseo éxitos en su lucha revolucionaria. 
Y para finalizar, quiero dirigirme  a los cubanos. Para recordarles que un  pueblo que   aportó un líder como Fidel Castro, ejemplo de tenacidad y constancia, difícilmente volverá a repetir su ejemplo en este siglo, tiene que ser un pueblo heroico.
Hasta la victoria siempre. 

domingo, 30 de octubre de 2011

La obra 'Cubaraui' sube al escenario del teatro Casyc el conflicto del Sáhara


La solidaridad con la causa saharaui se «retroalimenta», dice el presidente de la Asociación Alouda, Ángel Oria. Por ello, llegar un público diferente al que acude a los actos solidarios que organiza el colectivo cántabro provocó la creación de 'Cubaraui', un monólogo escrito por Alberto Gandarillas y que interpreta hoy jueves Carlos Poncela en el teatro Casyc de Santander, a las 20.30 horas. «El objetivo de este montaje es aportar un grano de arena y sensibilizar al público sobre la causa del pueblo saharaui», explica Oria, coordinador de la obra. «Queremos llegar aun público diferente al que siempre acude a los actos para que conozcan la realidad que vive el pueblo saharaui», aunque deja claro que la obra no es «un panfleto que busque entrar en conflicto» sino más bien conocer lo que está sucediendo.
'Cubaraui' cuenta la historia de Mulay, un joven saharaui que desde los doce años ha vivido y estudiado en Cuba. La víspera de su retorno al desierto, un gran conflicto le estalla de repente: ¿Es saharaui? ¿Es cubano? La noche anterior a la partida, Mulay repasa sus vivencias, desde que sus padres le explicaron que debía salir a estudiar al extranjero, hasta esa misma noche.
Carlos Poncela, que esta tarde se meterá en la piel de Mulay, aseguró ayer que meterse en la piel del personaje a través de un monólogo ha sido muy «dificultoso»: «El público más sensibilizado con la problemática del Sáhara debe saber que sobre el escenario está uno de los suyos». Además, el próximo miércoles, en el ciclo Documenta Casyc Solidarios se proyectará el documental 'El problema', que se adentra en la realidad del pueblo saharaui.

Fe eterna en Thawra



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«Tengo mucha fe en la Revolución», asegura Alí Salem Tamek. Foto: Roberto Suárez







La persecución y el ensañamiento del régimen marroquí no han logrado amilanar al luchador saharaui Alí Salem Tamek, amante de la libertad y la revolución


Tranquilo, impasible… Pareciera que nunca ha conocido el dolor. Sin embargo, en su cuerpo palpitan las venas abiertas del Sahara Occidental. A pesar de las tantas veces que ha estado en las terroríficas mazmorras marroquíes por denunciar las violaciones de los derechos humanos de su pueblo; de las presiones y los intentos de quebrar su entereza atacando a su familia, Alí Salem Tamek sigue fuerte. Así se devela mientras conversa con nuestro diario.
Nació en Assa, una ciudad del sur de Marruecos, pero en el seno de una familia saharaui. Por tanto, siempre ha defendido la patria de sus padres, que es también la suya. Actualmente es el Vicepresidente del Colectivo Saharaui de los Defensores de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental (CODESA).
Las horrendas condiciones de detención, las torturas y las huelgas de hambre que ha realizado para hacer valer el derecho a la autodeterminación de su Sahara, usurpado hace 36 años por la criminal ocupación de Marruecos, han dejado en Alí las huellas de la crueldad más feroz del régimen totalitario de la monarquía alauita. Hoy este hombre, con solo 38 años, presenta un cuadro de salud precario: asma aguda, reumatismo, desequilibrios nerviosos, alergias, hemorroides y problemas del estómago y de la piel.
Los activistas de derechos humanos del Sahara Occidental sufren tortura, acoso y años de cárcel solo por defender la independencia y denunciar los abusos. En 1975 España abandonó esa nación del norte de África en manos de Marruecos y Mauritania, interrumpiendo el proceso de descolonización ordenado por la ONU. Desde entonces, el pueblo saharaui, disperso, espera a que Rabat tenga la voluntad política de solucionar el conflicto, pero este se aferra a la idea de conceder una autonomía a su vecino como única salida, mientras el Sahara, con total justeza, defiende la celebración de un referéndum en el que sus hijos tengan al menos la opción de votar por la independencia.
Impotentes en el propósito de silenciar su voz, las autoridades marroquíes llegaron al extremo de tomar contra Alí una decisión judicial que les permitiera «recluirlo» en el hospital psiquiátrico de Inzegane-Agadir, alegando que era un enfermo mental.
La violación de sus derechos conforma una lista interminable que llega a las prohibiciones de que le dieran empleo. Y como para que no se cerrara el círculo de tormentos, su esposa, Aicha Chafia, fue violada por cinco agentes de los servicios secretos marroquíes, la DST, en 2003, cuando regresaba de visitar a Alí, preso en la cárcel de Agadir. Luego de desnudarla, uno tras otro ultrajaron su cuerpo intentando, delante de su hija, que solo tenía tres años, obtener información sobre las actividades de su marido. Pero Aicha estaba cortada por las mismas tijeras que su esposo: no dio ni la más mínima pista a los verdugos.
Después de ese pavoroso episodio, Aicha vive en España como refugiada política, con Thawra, aquella niña que ya tiene 12 años. Su nombre significa en árabe ‘revolución’.
«Por eso las autoridades marroquíes no me dejaron inscribirla así… Tengo mucha fe en la revolución, en su más amplia concepción universal», me dice Alí para explicar el significado que tiene para ellos el nombre de la hija. Y Thawra es esa simiente que crece y resiste con la misma fuerza con que los saharauis se mantienen aferrados al proyecto de una patria libre y unificada, como les asiste en virtud del Derecho Internacional.
La última vez que estuvo en prisión fue desde octubre de 2009 hasta abril de 2011. Su delito: visitar los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, Argelia. Por eso, él y los seis compañeros que le acompañaron en esa empresa fueron llevados ante la Corte Militar. Con ellos, Alí también fue protagonista de 41 días de huelga de hambre en la cárcel de Salé (Marruecos), para exigir un proceso justo o la liberación incondicional.
«Lo extraño es que nosotros somos civiles y trabajamos en organizaciones civiles; sin embargo, nos llevan ante cortes militares. La justicia es un instrumento de sojuzgamiento en manos del régimen marroquí, que la explota para frenar, sancionar y castigar a los opositores políticos, ya sean saharauis o marroquíes», explica el Vicepresidente de CODESA.
Muchos saharauis, como él, han estado en una situación muy delicada, pues en las prisiones de Marruecos no se les respeta el derecho a la salud, como a cualquier ser humano. «A pesar de ello y de las duras condenas impuestas por las cortes, además de las presiones y las acometidas contra nuestros familiares, que son el punto más sensible, nos mantenemos fieles a nuestras convicciones. Los penales constituyen un bloque de vanguardia en la resistencia y la lucha.
«Tanto en los campamentos de refugiados como en las zonas ocupadas se mantiene activo un movimiento de solidaridad con los prisioneros. Es difícil encontrar a un preso político saharaui que renuncie a sus principios o acepte la amnistía del Rey marroquí», asegura.
El 14 de abril de 2011, después de un año y siete meses en la cárcel, Alí Salem Tamek fue puesto en libertad condicional. «Es una forma amañada que tiene el régimen de Marruecos para dejar la causa abierta; es decir, nos pueden perseguir, nos pueden detener en cualquier momento en que quieran hacerlo. Eso es lo que está detrás de esa decisión».

Los dominios del rey

En esta represión sistemática contra todos los hombres y mujeres que como Tamek alzan su voz para reclamar lo que ha reconocido la ONU —el derecho a la autodeterminación de su país—, muchos han sido los cómplices de la ocupación de gran parte del Sahara Occidental por Marruecos, tanto a nivel internacional como dentro de la metrópoli.
Alí no puede contener la indignación cuando comenta los secuestros y detenciones arbitrarias contra los activistas que denuncian los crímenes de lesa humanidad cometidos por Rabat contra civiles saharauis durante estos 36 años de ocupación. Para ello las autoridades marroquíes han contado con la complicidad de algunos partidos políticos e instancias que se autoproclaman defensoras de los derechos humanos, pero «realmente tienen posiciones comunes con el régimen.
«El pueblo marroquí es el vecino con el cual deberíamos tener buenas relaciones. Tratamos de que la situación política impuesta por su régimen no las afecte, a pesar de que este trata de movilizar a muchos elementos de su sociedad en función del conflicto, para enfrentarnos. Así lo hizo en la Intifada de 1999 y en la de 2005».
Recuerda cómo el Rey Mohamed VI utilizó a colonos marroquíes que residen en los territorios ocupados para formar las milicias que reprimieron, a la par de los agentes militares de su ejército, el movimiento de protesta pacífica desatado en los campamentos de Gdaim Izik (a unos 30 kilómetros de El Aiuún, la capital de los territorios ocupados), en octubre de 2010. En ese entonces la gendarmería marroquí impidió que el agua, los alimentos y las medicinas llegaran a los campamentos; ametralló a muchos que querían sumarse a la manifestación, e impidió que los medios de comunicación llegaran hasta allí para reportar lo que sucedía.
Sin embargo, cuenta, algunas fuerzas políticas dentro de Marruecos «defienden nuestro derecho a la expresión y a emprender el proyecto soberano del Sahara Occidental. Por ejemplo, Vía Democrática y muchos militantes marroquíes de organizaciones de derechos humanos.
«Esta solidaridad ha comenzado a ampliarse; hay interacción con la prensa marroquí y contactos con militantes de ese país que han contribuido a madurar y cristalizar esta posición de defensa de los derechos del pueblo saharaui. Pero no podemos olvidar que el régimen es totalitario; el Rey es quien gobierna y tiene aliados a nivel internacional como Francia e Israel; de manera que siempre encuentra la cobertura y la justificación para cometer sus barbaridades contra nuestro pueblo».

Ante los ojos de la ONU

Desde 1975 el Ejército marroquí ha ejercido una permanente violencia contra el pueblo saharaui. Las fuerzas invasoras de Rabat obligaron a gran parte de la población saharaui a huir al desierto; los persiguieron e incluso bombardearon con napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación.
En los territorios ocupados, Marruecos lleva a cabo detenciones arbitrarias, torturas y juicios sumarios, mientras gendarmes saquean las casas de quienes defienden los derechos del pueblo saharaui a la independencia.
Aún se desconoce el paradero de al menos 526 saharauis desaparecidos hace 36 años. Sus familiares no tienen noticias de ellos, pues el Estado marroquí les prohíbe ese derecho.
De todos los atropellos y violaciones sistemáticas del derecho a la vida que lleva a cabo Rabat sobre el pueblo saharaui está consciente Naciones Unidas, que desde septiembre de 1991 tiene desplegados en el territorio sus cascos azules. Pero a esta misión, conocida por las siglas MINURSO, solo se le asignó como tarea principal velar por el cumplimiento del cese el fuego acordado entonces. Lo demás, los crímenes del ocupante, quedan fuera de su competencia.
«Marruecos comete muchas de sus atrocidades teniendo como testigos a las fuerzas de la MINURSO, pero esto no repercute en los debates de Naciones Unidas», denuncia Alí, consciente de las manipulaciones políticas e ideológicas que hacen las grandes potencias y sus aliados para manejar el tema de los derechos humanos en la organización internacional.
«El Alto Comisionado de la ONU encargado de derechos humanos visitó los territorios ocupados en mayo de 2006. Allí encontraron a muchas víctimas y fueron testigos de manifestaciones reprimidas por la ocupación; sin embargo, lo más que hizo fue un informe que resultó silenciado porque se mantuvo secreto. Varios juristas y abogados del Parlamento Europeo también han sido testigos de la situación. Diversas instituciones jurídicas han descrito como catastrófica la violación de los derechos humanos en esos lugares; pero todo sigue igual».
Alí asegura que diversas organizaciones jurídicas e instituciones no gubernamentales, así como el Frente Polisario, están exigiendo la implementación de mecanismos para controlar el cumplimiento de los derechos humanos en la región, pero ello no se ha logrado porque a nivel internacional «algunas potencias no trabajan para que se cumpla esa exigencia.
«En el mundo prevalece la fuerza, y estos países emplean el pretexto de proteger a los civiles para llevar a cabo la interferencia y la intervención, como ocurrió en Libia hace poco, y en Iraq en su momento».
Jorge L. Rodríguez González 
jorgeluis@juventudrebelde.cu

Adiós Fadili


El pasado 22 de octubre, tras una larga enfermedad, fallecía el pintor saharaui Fadili Yeslem, uno de los más reconocidos pintores saharauis. Fadili nació el 28 de julio de 1975 en Auserd, Sahara Occidental, meses antes de la invasión mauritano marroquí del entonces Sahara Español.
Se incorporó junto a su familia a los campamentos de refugiados saharauis en 1978. Allí realizó sus estudios primarios y secundarios. De familia de artesanos, destacó desde muy pequeño en el dibujo. Sus aptitudes le llevaron a estudiar Bellas Artes en La Habana, tras marchar a Cuba con una beca de estudios.
Una vez finalizada su estancia en Cuba regresó a los campamentos de refugiados, donde comenzó su carrera como pintor. En los campamentos trabajó siempre con el Ministerio saharaui de Cultura, por la difusión de la causa saharaui. Realizó numerosas exposiciones y participó asiduamente en los Festivales de Cultura y Festivales de la Juventud. Su trabajo, siempre en colaboración con el Ministerio de Cultura, le llevó a abrir su estudio en el campamento 27 de febrero. Montó la primera galería de arte de los campamentos en Hagunia, wilaya de El Aaiun.
La exposición por la que será recordado por sus compatriotas es la exposición dedicada al Muro de la Vergüenza, situada durante mucho tiempo en el campamento 27 de febrero, y que actualmente se encuentra en España. Estos cuadros también forman parte de las ilustraciones del libro de la Generación de la Amistad Saharaui “Um Draiga”. En ella refleja la situación dramática que vive el pueblo saharaui; la invasión, las minas sembradas en el territorio, la indiferencia del mundo, la tragedia de los refugiados, dentro de un estilo onírico, influido por el surrealismo.
Otro de los trabajos más conocidos de Fadili Yeslem es un mural de grandes dimensiones realizado para conmemorar la celebración saharaui del 20 de mayo, y donde aparecen los retratos de Luali Mustafa, Basiri, y Mohamed Abdelaziz. El mural se puede visitar en el Museo Militar en Rabuni.
Realizó diferentes exposiciones en Argelia y Mauritania. Fadili no hizo demasiadas visitas a España, aunque sí preparó algunas exposiciones en Valencia, Tarragona y Andalucía, donde residió varios meses. Entre sus últimos trabajos destacan las colecciones La boda y Vida en blanco y negro, escenas costumbristas de la cultura saharaui y la vida en los campamentos de refugiados.

Fadili, miembro de una larga saga de artesanos y artistas, era hermano de los reconocidos pintores Fadel Jalifa y Moulud Yeslem. Deja viuda y cuatro hijos de corta edad, tres niños y una niña.
Su hermano Fadel Jalifa destaca sobre Fadili que “trabajó con todas sus fuerzas y dedicó toda su producción artística a la causa saharaui, no hizo trabajos aparte de la difusión de nuestra causa y del avance del arte en el Sahara Occidental”.
Descanse en paz Fadili Yeslem.
Gloria a los buscadores de belleza (Ángel Petisme)

Conxi Moya, Poemario por un Sahara Libre

viernes, 9 de septiembre de 2011

El Presidente de la República traslada mensaje de pésame a Raúl Castro por el deceso de su Ministro de defensa

El Presidente Saharaui Mohamed Abdelazis dirigió ayer, domingo, una carta a su homólogo cubano Raúl Castro Ruz en la que le expresó sus "sentidas condolencias" por el deceso del ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general Julio Casas Regueiro.

"Hemos recibido con profundo pesar la triste noticia del fallecimiento  del compañero general del cuerpo de ejército Julio Casas Regueiro, Ministro de las Fuerzas Armadas, Vicepresidente del Consejo de Estado, ocurrida el 03 de Septiembre de 2011", escribió el Presidente Mohamed Abdelaziz en su mensaje a Raúl Castro.

El Presidente saharaui hizo extensas "las profundas condolencias del Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática y del Pueblo Saharaui  al pueblo hermano de Cuba al partido Comunista y a la familia del difunto Julio Casas Regueiro".
En este sentido, el Presidente Mohamed Abdelaziz recordó que "el Pueblo Saharaui que comparte con el Pueblo Cubano tradicionales lazos de amistad, de Historia y de Cultura no puede sino esta a vuestro lado en este difícil momento".

Casas Regueiro, general de cuerpo de ejército, falleció el pasado sábado de un paro cardíaco. Era miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente del Consejo de Estado.

Nacido el 16 de febrero de 1936, se incorporó en su juventud a la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, y combatió bajo las órdenes del hoy presidente cubano, Raúl Castro.

En 1969 fue nombrado viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y ocupó los cargos de jefe del Ejército Oriental, de las tropas de la Defensa Antiaérea, sustituto del ministro para la actividad económica y viceministro primero de las FAR. Desde 2008 era el titular de las FAR.