domingo, 30 de octubre de 2011

La obra 'Cubaraui' sube al escenario del teatro Casyc el conflicto del Sáhara


La solidaridad con la causa saharaui se «retroalimenta», dice el presidente de la Asociación Alouda, Ángel Oria. Por ello, llegar un público diferente al que acude a los actos solidarios que organiza el colectivo cántabro provocó la creación de 'Cubaraui', un monólogo escrito por Alberto Gandarillas y que interpreta hoy jueves Carlos Poncela en el teatro Casyc de Santander, a las 20.30 horas. «El objetivo de este montaje es aportar un grano de arena y sensibilizar al público sobre la causa del pueblo saharaui», explica Oria, coordinador de la obra. «Queremos llegar aun público diferente al que siempre acude a los actos para que conozcan la realidad que vive el pueblo saharaui», aunque deja claro que la obra no es «un panfleto que busque entrar en conflicto» sino más bien conocer lo que está sucediendo.
'Cubaraui' cuenta la historia de Mulay, un joven saharaui que desde los doce años ha vivido y estudiado en Cuba. La víspera de su retorno al desierto, un gran conflicto le estalla de repente: ¿Es saharaui? ¿Es cubano? La noche anterior a la partida, Mulay repasa sus vivencias, desde que sus padres le explicaron que debía salir a estudiar al extranjero, hasta esa misma noche.
Carlos Poncela, que esta tarde se meterá en la piel de Mulay, aseguró ayer que meterse en la piel del personaje a través de un monólogo ha sido muy «dificultoso»: «El público más sensibilizado con la problemática del Sáhara debe saber que sobre el escenario está uno de los suyos». Además, el próximo miércoles, en el ciclo Documenta Casyc Solidarios se proyectará el documental 'El problema', que se adentra en la realidad del pueblo saharaui.

Fe eterna en Thawra



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«Tengo mucha fe en la Revolución», asegura Alí Salem Tamek. Foto: Roberto Suárez







La persecución y el ensañamiento del régimen marroquí no han logrado amilanar al luchador saharaui Alí Salem Tamek, amante de la libertad y la revolución


Tranquilo, impasible… Pareciera que nunca ha conocido el dolor. Sin embargo, en su cuerpo palpitan las venas abiertas del Sahara Occidental. A pesar de las tantas veces que ha estado en las terroríficas mazmorras marroquíes por denunciar las violaciones de los derechos humanos de su pueblo; de las presiones y los intentos de quebrar su entereza atacando a su familia, Alí Salem Tamek sigue fuerte. Así se devela mientras conversa con nuestro diario.
Nació en Assa, una ciudad del sur de Marruecos, pero en el seno de una familia saharaui. Por tanto, siempre ha defendido la patria de sus padres, que es también la suya. Actualmente es el Vicepresidente del Colectivo Saharaui de los Defensores de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental (CODESA).
Las horrendas condiciones de detención, las torturas y las huelgas de hambre que ha realizado para hacer valer el derecho a la autodeterminación de su Sahara, usurpado hace 36 años por la criminal ocupación de Marruecos, han dejado en Alí las huellas de la crueldad más feroz del régimen totalitario de la monarquía alauita. Hoy este hombre, con solo 38 años, presenta un cuadro de salud precario: asma aguda, reumatismo, desequilibrios nerviosos, alergias, hemorroides y problemas del estómago y de la piel.
Los activistas de derechos humanos del Sahara Occidental sufren tortura, acoso y años de cárcel solo por defender la independencia y denunciar los abusos. En 1975 España abandonó esa nación del norte de África en manos de Marruecos y Mauritania, interrumpiendo el proceso de descolonización ordenado por la ONU. Desde entonces, el pueblo saharaui, disperso, espera a que Rabat tenga la voluntad política de solucionar el conflicto, pero este se aferra a la idea de conceder una autonomía a su vecino como única salida, mientras el Sahara, con total justeza, defiende la celebración de un referéndum en el que sus hijos tengan al menos la opción de votar por la independencia.
Impotentes en el propósito de silenciar su voz, las autoridades marroquíes llegaron al extremo de tomar contra Alí una decisión judicial que les permitiera «recluirlo» en el hospital psiquiátrico de Inzegane-Agadir, alegando que era un enfermo mental.
La violación de sus derechos conforma una lista interminable que llega a las prohibiciones de que le dieran empleo. Y como para que no se cerrara el círculo de tormentos, su esposa, Aicha Chafia, fue violada por cinco agentes de los servicios secretos marroquíes, la DST, en 2003, cuando regresaba de visitar a Alí, preso en la cárcel de Agadir. Luego de desnudarla, uno tras otro ultrajaron su cuerpo intentando, delante de su hija, que solo tenía tres años, obtener información sobre las actividades de su marido. Pero Aicha estaba cortada por las mismas tijeras que su esposo: no dio ni la más mínima pista a los verdugos.
Después de ese pavoroso episodio, Aicha vive en España como refugiada política, con Thawra, aquella niña que ya tiene 12 años. Su nombre significa en árabe ‘revolución’.
«Por eso las autoridades marroquíes no me dejaron inscribirla así… Tengo mucha fe en la revolución, en su más amplia concepción universal», me dice Alí para explicar el significado que tiene para ellos el nombre de la hija. Y Thawra es esa simiente que crece y resiste con la misma fuerza con que los saharauis se mantienen aferrados al proyecto de una patria libre y unificada, como les asiste en virtud del Derecho Internacional.
La última vez que estuvo en prisión fue desde octubre de 2009 hasta abril de 2011. Su delito: visitar los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, Argelia. Por eso, él y los seis compañeros que le acompañaron en esa empresa fueron llevados ante la Corte Militar. Con ellos, Alí también fue protagonista de 41 días de huelga de hambre en la cárcel de Salé (Marruecos), para exigir un proceso justo o la liberación incondicional.
«Lo extraño es que nosotros somos civiles y trabajamos en organizaciones civiles; sin embargo, nos llevan ante cortes militares. La justicia es un instrumento de sojuzgamiento en manos del régimen marroquí, que la explota para frenar, sancionar y castigar a los opositores políticos, ya sean saharauis o marroquíes», explica el Vicepresidente de CODESA.
Muchos saharauis, como él, han estado en una situación muy delicada, pues en las prisiones de Marruecos no se les respeta el derecho a la salud, como a cualquier ser humano. «A pesar de ello y de las duras condenas impuestas por las cortes, además de las presiones y las acometidas contra nuestros familiares, que son el punto más sensible, nos mantenemos fieles a nuestras convicciones. Los penales constituyen un bloque de vanguardia en la resistencia y la lucha.
«Tanto en los campamentos de refugiados como en las zonas ocupadas se mantiene activo un movimiento de solidaridad con los prisioneros. Es difícil encontrar a un preso político saharaui que renuncie a sus principios o acepte la amnistía del Rey marroquí», asegura.
El 14 de abril de 2011, después de un año y siete meses en la cárcel, Alí Salem Tamek fue puesto en libertad condicional. «Es una forma amañada que tiene el régimen de Marruecos para dejar la causa abierta; es decir, nos pueden perseguir, nos pueden detener en cualquier momento en que quieran hacerlo. Eso es lo que está detrás de esa decisión».

Los dominios del rey

En esta represión sistemática contra todos los hombres y mujeres que como Tamek alzan su voz para reclamar lo que ha reconocido la ONU —el derecho a la autodeterminación de su país—, muchos han sido los cómplices de la ocupación de gran parte del Sahara Occidental por Marruecos, tanto a nivel internacional como dentro de la metrópoli.
Alí no puede contener la indignación cuando comenta los secuestros y detenciones arbitrarias contra los activistas que denuncian los crímenes de lesa humanidad cometidos por Rabat contra civiles saharauis durante estos 36 años de ocupación. Para ello las autoridades marroquíes han contado con la complicidad de algunos partidos políticos e instancias que se autoproclaman defensoras de los derechos humanos, pero «realmente tienen posiciones comunes con el régimen.
«El pueblo marroquí es el vecino con el cual deberíamos tener buenas relaciones. Tratamos de que la situación política impuesta por su régimen no las afecte, a pesar de que este trata de movilizar a muchos elementos de su sociedad en función del conflicto, para enfrentarnos. Así lo hizo en la Intifada de 1999 y en la de 2005».
Recuerda cómo el Rey Mohamed VI utilizó a colonos marroquíes que residen en los territorios ocupados para formar las milicias que reprimieron, a la par de los agentes militares de su ejército, el movimiento de protesta pacífica desatado en los campamentos de Gdaim Izik (a unos 30 kilómetros de El Aiuún, la capital de los territorios ocupados), en octubre de 2010. En ese entonces la gendarmería marroquí impidió que el agua, los alimentos y las medicinas llegaran a los campamentos; ametralló a muchos que querían sumarse a la manifestación, e impidió que los medios de comunicación llegaran hasta allí para reportar lo que sucedía.
Sin embargo, cuenta, algunas fuerzas políticas dentro de Marruecos «defienden nuestro derecho a la expresión y a emprender el proyecto soberano del Sahara Occidental. Por ejemplo, Vía Democrática y muchos militantes marroquíes de organizaciones de derechos humanos.
«Esta solidaridad ha comenzado a ampliarse; hay interacción con la prensa marroquí y contactos con militantes de ese país que han contribuido a madurar y cristalizar esta posición de defensa de los derechos del pueblo saharaui. Pero no podemos olvidar que el régimen es totalitario; el Rey es quien gobierna y tiene aliados a nivel internacional como Francia e Israel; de manera que siempre encuentra la cobertura y la justificación para cometer sus barbaridades contra nuestro pueblo».

Ante los ojos de la ONU

Desde 1975 el Ejército marroquí ha ejercido una permanente violencia contra el pueblo saharaui. Las fuerzas invasoras de Rabat obligaron a gran parte de la población saharaui a huir al desierto; los persiguieron e incluso bombardearon con napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación.
En los territorios ocupados, Marruecos lleva a cabo detenciones arbitrarias, torturas y juicios sumarios, mientras gendarmes saquean las casas de quienes defienden los derechos del pueblo saharaui a la independencia.
Aún se desconoce el paradero de al menos 526 saharauis desaparecidos hace 36 años. Sus familiares no tienen noticias de ellos, pues el Estado marroquí les prohíbe ese derecho.
De todos los atropellos y violaciones sistemáticas del derecho a la vida que lleva a cabo Rabat sobre el pueblo saharaui está consciente Naciones Unidas, que desde septiembre de 1991 tiene desplegados en el territorio sus cascos azules. Pero a esta misión, conocida por las siglas MINURSO, solo se le asignó como tarea principal velar por el cumplimiento del cese el fuego acordado entonces. Lo demás, los crímenes del ocupante, quedan fuera de su competencia.
«Marruecos comete muchas de sus atrocidades teniendo como testigos a las fuerzas de la MINURSO, pero esto no repercute en los debates de Naciones Unidas», denuncia Alí, consciente de las manipulaciones políticas e ideológicas que hacen las grandes potencias y sus aliados para manejar el tema de los derechos humanos en la organización internacional.
«El Alto Comisionado de la ONU encargado de derechos humanos visitó los territorios ocupados en mayo de 2006. Allí encontraron a muchas víctimas y fueron testigos de manifestaciones reprimidas por la ocupación; sin embargo, lo más que hizo fue un informe que resultó silenciado porque se mantuvo secreto. Varios juristas y abogados del Parlamento Europeo también han sido testigos de la situación. Diversas instituciones jurídicas han descrito como catastrófica la violación de los derechos humanos en esos lugares; pero todo sigue igual».
Alí asegura que diversas organizaciones jurídicas e instituciones no gubernamentales, así como el Frente Polisario, están exigiendo la implementación de mecanismos para controlar el cumplimiento de los derechos humanos en la región, pero ello no se ha logrado porque a nivel internacional «algunas potencias no trabajan para que se cumpla esa exigencia.
«En el mundo prevalece la fuerza, y estos países emplean el pretexto de proteger a los civiles para llevar a cabo la interferencia y la intervención, como ocurrió en Libia hace poco, y en Iraq en su momento».
Jorge L. Rodríguez González 
jorgeluis@juventudrebelde.cu

Adiós Fadili


El pasado 22 de octubre, tras una larga enfermedad, fallecía el pintor saharaui Fadili Yeslem, uno de los más reconocidos pintores saharauis. Fadili nació el 28 de julio de 1975 en Auserd, Sahara Occidental, meses antes de la invasión mauritano marroquí del entonces Sahara Español.
Se incorporó junto a su familia a los campamentos de refugiados saharauis en 1978. Allí realizó sus estudios primarios y secundarios. De familia de artesanos, destacó desde muy pequeño en el dibujo. Sus aptitudes le llevaron a estudiar Bellas Artes en La Habana, tras marchar a Cuba con una beca de estudios.
Una vez finalizada su estancia en Cuba regresó a los campamentos de refugiados, donde comenzó su carrera como pintor. En los campamentos trabajó siempre con el Ministerio saharaui de Cultura, por la difusión de la causa saharaui. Realizó numerosas exposiciones y participó asiduamente en los Festivales de Cultura y Festivales de la Juventud. Su trabajo, siempre en colaboración con el Ministerio de Cultura, le llevó a abrir su estudio en el campamento 27 de febrero. Montó la primera galería de arte de los campamentos en Hagunia, wilaya de El Aaiun.
La exposición por la que será recordado por sus compatriotas es la exposición dedicada al Muro de la Vergüenza, situada durante mucho tiempo en el campamento 27 de febrero, y que actualmente se encuentra en España. Estos cuadros también forman parte de las ilustraciones del libro de la Generación de la Amistad Saharaui “Um Draiga”. En ella refleja la situación dramática que vive el pueblo saharaui; la invasión, las minas sembradas en el territorio, la indiferencia del mundo, la tragedia de los refugiados, dentro de un estilo onírico, influido por el surrealismo.
Otro de los trabajos más conocidos de Fadili Yeslem es un mural de grandes dimensiones realizado para conmemorar la celebración saharaui del 20 de mayo, y donde aparecen los retratos de Luali Mustafa, Basiri, y Mohamed Abdelaziz. El mural se puede visitar en el Museo Militar en Rabuni.
Realizó diferentes exposiciones en Argelia y Mauritania. Fadili no hizo demasiadas visitas a España, aunque sí preparó algunas exposiciones en Valencia, Tarragona y Andalucía, donde residió varios meses. Entre sus últimos trabajos destacan las colecciones La boda y Vida en blanco y negro, escenas costumbristas de la cultura saharaui y la vida en los campamentos de refugiados.

Fadili, miembro de una larga saga de artesanos y artistas, era hermano de los reconocidos pintores Fadel Jalifa y Moulud Yeslem. Deja viuda y cuatro hijos de corta edad, tres niños y una niña.
Su hermano Fadel Jalifa destaca sobre Fadili que “trabajó con todas sus fuerzas y dedicó toda su producción artística a la causa saharaui, no hizo trabajos aparte de la difusión de nuestra causa y del avance del arte en el Sahara Occidental”.
Descanse en paz Fadili Yeslem.
Gloria a los buscadores de belleza (Ángel Petisme)

Conxi Moya, Poemario por un Sahara Libre

viernes, 9 de septiembre de 2011

El Presidente de la República traslada mensaje de pésame a Raúl Castro por el deceso de su Ministro de defensa

El Presidente Saharaui Mohamed Abdelazis dirigió ayer, domingo, una carta a su homólogo cubano Raúl Castro Ruz en la que le expresó sus "sentidas condolencias" por el deceso del ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general Julio Casas Regueiro.

"Hemos recibido con profundo pesar la triste noticia del fallecimiento  del compañero general del cuerpo de ejército Julio Casas Regueiro, Ministro de las Fuerzas Armadas, Vicepresidente del Consejo de Estado, ocurrida el 03 de Septiembre de 2011", escribió el Presidente Mohamed Abdelaziz en su mensaje a Raúl Castro.

El Presidente saharaui hizo extensas "las profundas condolencias del Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática y del Pueblo Saharaui  al pueblo hermano de Cuba al partido Comunista y a la familia del difunto Julio Casas Regueiro".
En este sentido, el Presidente Mohamed Abdelaziz recordó que "el Pueblo Saharaui que comparte con el Pueblo Cubano tradicionales lazos de amistad, de Historia y de Cultura no puede sino esta a vuestro lado en este difícil momento".

Casas Regueiro, general de cuerpo de ejército, falleció el pasado sábado de un paro cardíaco. Era miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente del Consejo de Estado.

Nacido el 16 de febrero de 1936, se incorporó en su juventud a la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, y combatió bajo las órdenes del hoy presidente cubano, Raúl Castro.

En 1969 fue nombrado viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y ocupó los cargos de jefe del Ejército Oriental, de las tropas de la Defensa Antiaérea, sustituto del ministro para la actividad económica y viceministro primero de las FAR. Desde 2008 era el titular de las FAR.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Falleció el General de Cuerpo de Ejército
Julio Casas Regueiro

Con profundo pesar, la Dirección del Partido y del Estado comunica a nuestro pueblo que el General de Cuerpo de Ejército Julio Casas Regueiro, miembro del Buró Político, Vicepresidente del Consejo de Estado y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, falleció en la ciudad de La Habana a las 1.20 de esta tarde, como consecuencia de un paro cardiorespiratorio.
El compañero Julio Casas nació en Bombí, Mayarí Arriba el 16 de febrero de 1936. Cursó estudios en la Escuela Profesional de Comercio de Santiago de Cuba, ocupando diferentes responsabilidades en la Asociación de Alumnos y comenzó sus actividades revolucionarias a partir del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, siendo detenido en dos oportunidades.
En junio de 1957 abandonó su labor como contador en un banco de Santiago de Cuba a causa de la persecución de esbirros de la tiranía y regresó a la finca de sus padres, donde contactó con integrantes del Movimiento 26 de Julio y colaboró en diversas actividades hasta la llegada de los primeros combatientes rebeldes a la zona.
Al constituirse el Segundo Frente Oriental "Frank País", en marzo de 1958, se incorpora a las órdenes directas de su Jefe, Comandante Raúl Castro Ruz. Posteriormente pasa a la Columna No. 6 al crearse la misma, participando en múltiples combates y la ocupación de la ciudad de Guantánamo el primero de enero de 1959.
Tras el triunfo de la Revolución desempeñó responsabilidades en la Jefatura de la Policía Nacional Revolucionaria, con cuyos efectivos combatió en Playa Girón.
Desde 1961 ocupó diferentes cargos en la Logística de las FAR, siendo promovido en 1969 a Viceministro. Ha desempeñado importantes responsabilidades en las fuerzas armadas como Jefe del Ejército Oriental, Jefe de las Tropas de la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria, Sustituto del Ministro para la actividad económica, Viceministro Primero y desde febrero de 2008 Ministro de las FAR.
Al producirse la ayuda internacionalista de Cuba a Etiopía en 1978 fue designado Sustituto del Jefe de la Misión Militar en dicho país.
Cursó estudios en diferentes escuelas militares, incluyendo la Academia del Estado Mayor General de la URSS "Voroshilov".
Fue fundador del Partido Comunista de Cuba y delegado a todos sus congresos, integrando su Comité Central desde el Primer Congreso. En el IV Congreso fue elegido miembro del Buró Político, condición ratificada por el V y el VI congresos.
Desde el año 1981 fue Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, miembro del Consejo de Estado desde 1986 y en el año 2008 fue electo Vicepresidente del Consejo de Estado.
Por sus relevantes méritos recibió múltiples condecoraciones y órdenes nacionales e internacionales, entre los que destacan el Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba y la Orden Playa Girón, otorgados el 16 de abril de 2001, en ocasión del aniversario 40 de la Victoria de Playa Girón.
El General de Cuerpo de Ejército Julio Casas Regueiro se caracterizó por la fidelidad al Partido, al pueblo, la Revolución, a su Comandante en Jefe y al General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Partiendo de su elevada racionalidad, eficiencia y consagración al trabajo, realizó notables contribuciones al fortalecimiento de la Defensa, así como al Perfeccionamiento Empresarial en las FAR y en el proceso de elaboración y posterior implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados por el VI Congreso.
Atendiendo a su voluntad, los restos mortales del compañero Julio Casas Regueiro fueron cremados y se encuentran depositados en la Sala Granma del MINFAR hasta su traslado al Mausoleo del II Frente Oriental Frank País, donde recibirá los honores militares correspondientes.
El lunes 5, entre las 8 de la mañana y las 8 de la noche en que será decretado Duelo Oficial, nuestro pueblo podrá rendir homenaje de reconocimiento y cariño a su memoria en la primera planta del edificio Sierra Maestra, sede del MINFAR.
Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba
Palabras de Raúl Castro sobre Julio Casas Regueiro al proponerlo como Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionaria ante la Asamblea Nacional, el 24 de febrero de 2008
 
CON EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO, EN EL 2001, CUANDO FUE CONDECORADO CON EL TÍTULO DE HÉROE DE LA REPÚBLICA DE CUBA; CON EL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO, EN UNA DE LAS ACTIVIDADES DE LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS.

[…] debo abandonar inmediatamente el cargo de Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que he desempeñado desde el mes de octubre de 1959. Desde luego, me considero con el derecho de ponerme de vez en cuando mi uniforme, como lo tiene mi amigo Juancito (Juan Almeida), Guillermo (García), Ramiro (Valdés) y demás compañeros de las Fuerzas Armadas; y también tengo, por razones del cargo por el cual ustedes me acaban de elegir, la máxima responsabilidad en las cuestiones de la defensa del país. Y para ese cargo, los mismos compañeros anteriormente mencionados, que fueron partícipes de la primera proposición que acabo de hacerles, proponemos al General de Cuerpo de Ejército Viceministro Primero del MINFAR, Julio Casas Regueiro (Aplausos).
Se ve que ustedes lo conocen, vieron su biografía:
Fue fundador del Segundo Frente Oriental "Frank País".
En 1959, fundador, junto con otros compañeros de la Columna 6 de ese frente, de la Policía Nacional Revolucionaria. Con dicha institución participó en los combates de Playa Girón.
Pasó a las FAR, donde ocupó diferentes y ascendentes responsabilidades: fue sustituto, entre otros, del Ministro para la actividad económica y logística, en la cual trabajó brillantemente; jefe en una etapa de la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria, cuando teníamos un vacío y no había a quien poner, y trabajó igualmente bien en ese complicado tipo de fuerzas armadas; jefe de un ejército, del Ejército Oriental; viceministro primero cuando existían tres viceministros primeros —hoy existe uno solo y es suficiente.
Cumplió misión combativa en la República de Etiopía en África.
Fue elegido miembro del Buró Político en el IV y V Congresos del Partido; diputado desde 1981, y miembro del Comité Central y del Consejo de Estado desde 1998.
General de Cuerpo de Ejército, como dijimos, desde el 2001, y en ese mismo año se le confirió el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la Orden Playa Girón.
Yo, que he criticado a casi todos los generales de las Fuerzas Armadas, y en las reuniones también me he criticado yo, no recuerdo haberle hecho durante estos últimos 50 años ninguna crítica de consideración al compañero Julio Casas (Aplausos), salvo la de —como decimos los cubanos— ser muy tacaño (Risas); pero de ahí se derivan sus éxitos en el frente económico, entre otras actividades, en el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Es contador, fue bancario en Santiago de Cuba antes de alzarse, tiene alguna experiencia, y una de sus grandes virtudes ha sido la fama que tiene entre todos los generales de un sentido práctico del ahorro, a tal extremo que por ahí existe una orden mía, firmada y legalizada, donde es al único que yo le daba facultades para vetar por una vez mis decisiones económicas, sobre todo en los primeros tiempos de él ocupar esta última responsabilidad.
Eso mucha gente no lo creía, y es que, como suele suceder en los recorridos por ahí, después del período especial sobre todo, los jefes de ejércitos y otros jefes de grandes unidades, como suelen hacer los subordinados, ver el momento de alegría o de satisfacción, el estado de ánimo del jefe, aprovechaban un instante, se acercaban a uno y me decían: "Jefe, Ministro, por el período especial se me quedó tal obra parada, o tengo tal y cual problema, etcétera", y yo ordenaba a un ayudante: "Anota eso ahí para resolverlo." Después resultaba que cuando daba la orden, le llegaba a Julio Casas, él muchas veces me venía a ver y decía: "Ministro, problemas como este tenemos 17 en el resto del país y algunos más importantes, ¿a quién le quitamos el dinero para dárselo a esta solicitud suya?" Y es así cómo le di el derecho. Llegué a la conclusión, está escrito y circulado a los jefes correspondientes, de que tenía derecho a vetar cualquier decisión mía que estuviera fuera del plan. Y por eso muchos jefes, algunos de los cuales veo sus rostros sonrientes aquí, comentaban, entre ellos, que había que hacer una campaña para echar abajo el veto (Risas), cosa que no lograron, se acostumbraron, yo me quité bastantes presiones de encima y después se las pasé a él, que dice: "Sí o no", dentro de los marcos establecidos de sus facultades.
Creo que no hace falta decir más nada de él, solo que está bien experimentado. Baste decir que desde la Proclama del Comandante en Jefe el 31 de julio de 2006, hace 18 meses, aproximadamente, desde entonces él tiene el peso principal del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Eso es todo.

martes, 2 de agosto de 2011

Saharaui enfoca las Razones de Cuba

Los estudiantes del Sahara Occidental de la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas pensamos que cada país tiene el derecho a defenderse de los enemigos internos y externos y Cuba no queda ajena a este mundo, tan violento y cruel.

Lo que se mostró en el documental Razones de Cuba es la injerencia de las potencias mundiales en asuntos del país, supuestos defensores de los derechos humanos. Es una denuncia, una vez más de la política desatada por el imperialismo norteamericano por décadas sobre esta isla.

Los cubanos demostraron su inteligencia y su capacidad para luchar en contra de la barbarie del imperio y de aquellos que se dejan comprar por dinero, traicionando a su patria que les vio nacer.

La Revolución cubana desde su triunfo ha sido víctima de una campaña férrea y sin tregua, que han utilizado ataques terroristas, explosión de bombas, intervenciones en territorio nacional para lograr aterrorizar a la población cubana. Las ideas de la verdad y de la justicia siempre vencen frente al chantaje y las propagandas.

Viva la Verdad, Viva Cuba Libre!

Hassan Bachir Sbair
Estudiante de la República Árabe Saharaui

http://www.granma.cubaweb.cu